| A pesar de que el origen del delta ha de situarse en la época
remota en la cual el Ebro se abrió paso hacia el Mediterráneo desde el área lacustre
que corresponde a la actual Depresión Ibérica, el verdadero desarrollo del delta actual
no se inició hasta el fin de la última glaciación y el consiguiente ascenso eustático
del nivel del mar. Este ascenso pasó por etapas de relativa estabilización, y en cada
una de éstas se formó una planicie deltaica más o menos extensa, posteriormente
sumergida por la transgresión marina,
y que servía después de base de asentamiento de la siguiente.
En el siglo XII, gracias a los datos recogidos por un
geógrafo árabe, sabemos que
los terrenos deltaicos penetraban ya algunos kilómetros mar adentro. En el siglo XV el
río tenía varias desembocaduras, a través de las bocas ("goles") del Nord, de
Llevant y de Migjorn, Esta última estaba situada en el Port Fangós, la actual Platjola,
y fue la que originó, hasta el siglo XVI, la Punta de la Banya. El Fangar, que constituye el lóbulo deltaico
sepfentrional, es de formación más moderna, ya en los siglos XVII-XIX.
En 1937, y a causa de unas fuertes avenidas, el Ebro se
abrió un nuevo paso hacia el norte y desde entonces fue abandonando la desembocadura originaria. A partir del 1946 se
ha ido erosio nando el extremo oriental y rellenando la zona occidental contigua a la
actual desembocadura. Hoy en día el delta continua con un equilibrio dinámico entre las fuerzas
constructivas y la fuerza erosionadora y distributiva del Mediterráneo.
Los suelos del delta no son uniformes. Hay una zona de
suelos arenosos que se extiende por la costa y por la ribera del río. Pero el suelo más
característico es el limoso, formado por materiales suspendidos en el agua del río
(estos limos o lodos representaban, hasta el año 1940, más de 20 millones de toneladas
al año, pero actualmente el agua estancada en los pantanos hace depositar estos
materiales y la aportación de limos ha caído por debajo de los 3 millones de toneladas).
Por otra parte, la rápida formación del delta originó extensas lagunas con un drenaje
insuficiente y su recubrimiento no fue causado por los lodos sino por el amontonamiento de detritos orgánicos que hizo
desaparecer antiguas lagunas y
marismas y dio lugar a la aparición de extensas zonas de terrenos con turberas.
Desde el punto de vista del clima, al ser el delta una
lengua de tierra envuelta por
el mar,.la oscilación térmica es pequeña y la humedad, elevada. Las fuertes ráfagas de
viento que originan las depresiones atlánticas a través del valle del Ebro son
especialmente frecuentes en los meses de noviembre a abril; son de dirección NW, a
rachas, templadas y poco húmedas, y se las conoce en el delta por "vent de
dalt". Durante el resto del año son característicos los vientos conocidos por "marinades"
producidos por el mayor
caldeamiento de la tierra con respecto al mar.
El viento húmedo, responsable en buena medida de las
lluvias del delta, es el de levante ("llevant"). Las precipitaciones son muy variables según los
años. La media de los años 1880-1979 fue de 536 mm anuales, repartidos muy
irregularmente. Generalmente hay dos épocas, la de septiembre a noviembre y la de abril a
junio, con fuertes lluvias. El resto es de acentuada sequía. Por lo que se refiere a las
temperaturas, la media registrada en L'Aldea es de 18 'C, con una mínima de enero de
10,2' C y una máxima en agosto de 26,8'C. Las heladas son poco frecuentes. |
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Evolución de la formación del
Delta en los últimos 1500 años
Autor: Antoni Canicio (Geolego)

Vista aérea del delta del Ebro

Duna con Vegetación

Ullal (pequeño lago de agua dulce)
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